ESCRIBO, LUEGO TENGO DEDITOS Y, AL MENOS, UNA NEURONA

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domingo, 20 de junio de 2010

HISTORIAS REALES DE FANTASMAS - TRUE TALES OF GHOSTS

Este post voy a publicarlo simplemente para arengar a las masas prometiendo comenzar esta noche una nueva historia más corta que la anterior.

Se titulará: "Nostalgia". Que conste que no pude dormir durante varios días después de haber escuchado el estremecedor relato que me transmitió una familiar muy cercana.

Salu2
Huang-ho

(También para tí, amigo Saramago. ¡Tú sí que sabías!)

sábado, 22 de mayo de 2010

HISTORIAS REALES DE FANTASMAS - TRUE TALES OF GHOSTS ("El Anillo" ÚLTIMA ENTREGA)


¡¡FANTASMAS!! - GHOSTS!!

Una noche en vela tras un largo viaje en automóvil destroza la voluntad de cualquiera. Por eso Deunoro, a pesar de sentir la imperiosa necesidad de salir corriendo de aquella casa, de aquel impío paraje cuanto antes, no pudo negar el deseo de su mujer por conocer la aldea donde su padre decidió llorar por vez primera.

-"¡Venga, hombre! Podemos ir andando hasta la plaza", le animó Arrats. -"No queda muy lejos de aquí. sólo un kilómetro, más o menos, y ya estaremos a las puertas del ayuntamiento. Me gustaría llevar un recuerdo a mi padre del lugar que me dió su nombre".

-"¡De acuerdo, cariño! Pero espero que hagas lo posible por mantenerme despierto cuando me toque conducir", suplicó Deunoro. -"No sé cómo voy a lograrlo, sinceramente".

Después de asearse como buenamente pudieron, buscaron a sus anfitriones para suplicar un desayuno que les devolviera la vida. Pero enseguida descubrieron en la mesa donde tomaran la cena la noche anterior cuencos humeantes repletos de leche recién ordeñada esperaban ser bendecidos con el pan de la mañana.

-"¡Bueno, ya sabes como es la gente de pueblo! Se levantan demasiado pronto. Estarán labrando por ahí", trató de explicar Arrats la ausencia de los ancianos y su previsión.

Aproximadamente, una hora más tarde lograron comprar en la única tienda del pueblo -un colmado dedicado al despacho de todo tipo de mercaderías- una miniatura tallada en madera que representaba con fidelidad absoluta la intrigante morada que les diera cobijo la noche pasada. Logrado su objetivo, Arrats conminó a su familia para que regresaran al monovolumen abandonado en medio del campo durante la tormenta más perfecta que hubieran vivido jamás.

-"¡Espera, Deunoro, espera!", gritó Arrats al poco de llegar junto a un vehículo cubierto de escarcha que recordaba vagamente al suyo.

La niebla intentaba doblegar todos los elementos del paisaje circundante. Sólo las copas de los árboles se sentían victoriosas ante semejante ataque. Por eso Deunoro alertó a su mujer:

-"Debemos darnos prisa. En breve nos veremos obligados a pasar una noche más aquí".

-"Me dejé el anillo en el cuarto de baño. Vuelvo enseguida. Dame unos minutos", gritaba Arrats mientras corría hacia el lugar donde intuía se hallaba el caserío que ahora parecía hallarse sumergido en una nube impenetrable.

Deunoro metió en el coche a su hija y esperó fuera el regreso de su mujer. Entonces el viento decidió barrer la zona. Rápidamente la neblina fue retirándose para dar paso a una extraña inexplicable escena que se representaba unos metros más allá. El caserío ya no estaba allí. Tan sólo permanecía en pie, a modo de recuerdo, la puerta de entrada y parte de los muros. Arrats, de rodillas sobre la hierba que había crecido donde antes se hubiera alzado un salón dominado por ese techo que tanto les había inquietado, sujetaba el anillo nupcial con ambas manos, apuntando con él en dirección al cielo, como si quisiera ofrecérselo a los dioses. Acababa de recogerlo del suelo; una roca de pequeñas dimensiones se había encargado de acunarlo y protegerlo hasta su llegada. Nada más advertir la presencia de Deunoro, su cabeza giró lentamente hacia la derecha hasta conseguir unir sus miradas. Él, simplemente, tembló.


A modo de epílogo: todos somos conscientes que este cuento esotérico ha recibido una gran cantidad de adornos literarios. Y así será seguirá siendo con los futuros relatos que os haré llegar. Os ruego permanezca en vuestras mentes la esencia del cada uno de ellos porque así me lo contaron; porque así sucedió.   

miércoles, 19 de mayo de 2010

HISTORIAS REALES DE FANTASMAS - TRUE TALES OF GHOSTS ("El Anillo"-6-)



¡¡FANTASMAS!! - GOSHTS!!

Arrats no había podido evitar que su hija se acostara en la cama con ella a pesar de disponer de otra más pequeña junto a la misma. Declaraba sentir miedo; se negaba a descansar sin protección. Por su parte, Deunoro aún deambulaba por la habitación. Se sentía inmensamente atraído por el libro de visitas. En cada lugar donde había pernoctado fuera de su casa no había podido evitar gastar parte de su tiempo en leer restos escritos de vidas ajenas. Siempre eran divertidas y ocurrentes las frases plasmadas por viajeros desconocidos en momentos de euroria.

-"¡Venga, ven a la cama! ¡No hagas lo de siempre!", rogó una agotada Arrats.

-"¡Enseguida voy, cariño!", trató de engañarla su marido.

En realidad Deunoro anhelaba el sueño profundo de las mujeres para evitar ser visto fisgoneando la obra firmada por tantas y tantas personas. Pero las mujeres no tardaron en caer dormidas hecho que explotó para zambullirse en la ansiada lectura.

-"¡Saludos, viejos! ¡Ha sido genial pasar el fin de semana aquí!", fue la primera posta que puedo leer. La firmaban Luisa y Zaca (¿Zacarías?). No importaba el nombre.

Unas cuantas dedicatorias más alabando la amabilidad de los ancianos y las magníficas comilonas degustadas le motivaron a remontarse unos cuantos años atrás en la cadena de mensajes, pasando de golpe varias docenas de páginas. No obstante, el estilo literario continuaba siendo tan parecido a las décadas venideras que no llamaban mucho la atención excepto porque los visitantes lentamente comenzaban a incluir frases del estilo de: "Nos apasionan las casa encantadas...", "Vinimos aquí engañados...", "Desearía no haber vivido todo aquello..."

Esa obscura realidad comenzó a poner nervioso a Deunoro. El sudor comenzaba a activarse en todo su cuerpo. Gotas aquí y allá sobre una piel cercana a la cal inerte delataban que el comienzo de un viaje a lugares extraños estaba por iniciarse. Poco a poco los grafismos plasmados en bolígrafo dejaban paso a los modelados con estilográfica. En esta etapa de la odisea gráfica las menciones a los seres representados en las pinturas del techo y otros lugares de la casa surgían sin pudor alguno. "Me conmino a los Dioses Otros, los que iluminan mi camino desde el cielo de este lugar sagrado...", pudo leer un Deunoro más que asombrado. "Su cólera divina nos ha traído hasta aquí. Mi mujer y yo agradecemos la sabiduría concedida y juramos obrar en consecuencia. Dios no existe. Sólo ellos guiían nuestros pasos hacia el acogedor abismo...", continuaba in crescendo las alabanzas a los espantosos rostros que parecían haber visto todos los viajeros a pesar que Jokin dijera haberlos ocultado.

Armado de valor, sus manos temblorosas obligaron a las páginas de la macabra obra regresar a siglos pasados, cuando la revolución industrial prometía destruir la tierra y a los hombres que la habitaban en pos del progreso. "Juro haber encontrado mi camino. Los Dioses me lo han mostrado desde su morada en lo alto...", fue lo siguiente que pudo leer. Y lo firmaba un tal Kossmann-Futto, J.A. que afirmaba venir de Flandes y ser un reputado mercader de placentas y otros órganos de aprovechamiento humano. "La casualidad me trajo hasta aquí. La certeza me ha convertido a su credo. La muerte de los impíos será mi liberación..." Inesperada frase para alguien nombrado clérigo por la Iglesia de Roma. "¡Desde ahora Ellos estarán con nosotros en cualquier lugar donde anidemos porque el sufrimiento será nuestro hogar incluso más allá de la muerte!", afirmaba exhultante un viajante de comercio que parecía haberse perdido en una tormenta según relataba arropado por una pluma de ave entintada.

Pero la gota que colmó el vaso, la que definió los límites de lo asumible, fue un recuento macabro: -"Dios ama a mis Dioses. Por tanto, Dios es débil. ¡Mátale! Asesina sus creaciones, elimina a los humanos para mejorar la raza. Toma mi ejemplo como la única vía a seguir. Extingue cada día de tu vida por lo menos el hálito hediondo de una de esas débiles criaturas y lograrás remontar la Laguna Estigia con los honores del guerrero caído en el campo de batalla. Hoy puedo afirmar que más de doscientas cabezas estallaron bajo el golpe demoledor de mi bastón, doblegadas por un brazo de hierro que Los Otros forjaron sobre mi hombro izquierdo."

La bestia que antes fuera hombre atestiguaba pertenecer a La Orden de Los No Nacidos con el nombre de Nüwoo-Ehnor, dios menor, hijo del caos, adorador de los que existieron antes de la existencia.

Deunoro cerró el libro con violencia y decidió vigilar el sueño de su mujer y de su hija durante toda la noche. A partir de ese instante, todas las sombras proyectadas por las llamas titubeantes de los candiles se hicieron sus más acérrimas enemigas.

Salu2
Huang-ho

miércoles, 7 de abril de 2010

HISTORIAS BREVES DE FANTASMAS (08/04/2010)

He decidido atreverme a contar historias acaecidas en mi entorno que fueron y son protagonizadas por espíritus y entidades deslocalizadas de este mundo, las que pertenecieron a este plano astral y las que nunca tuvieron un orígen común al ser humano.

Me refiero a esos tremendos cuentos y leyendas, vivencias directas en su mayoría, que me transmitieron amigos, familia, compañeros de trabajo y..., y algunos seres de extraño linaje que apenas me atrevo a recordar: los que pululan por las sinapsis fallidas de nuestras propias neuronas. Son, pues, relatos basados en hechos reales encaminados a reflejar sucesos experimentados por personas que difícilmente tendrían imaginación para relatar nada semejante o, simplemente, atreverse a hacerlo por las vivencias pasadas.

¡Y aquí va la primera historia, la mas corta, la más satánica! Esa que todos quisiéramos degustar alguna vez en nuestra corta existencia aunque el propio hecho de vivirla pudiera rebanar aún más lo precario de nuestra existencia. Sarna, con gusto, no pica.

Aunque, dado lo avanzado de la madrugada, mejor la dejo para mañana o, más bien, para dentro de unas horas. ¡No es broma, no! Será todo como lo he escrito más arriba...

Salu2 satáni2
Huang-hooooooooooooooo...



PON UNA VELA NEGRA

PERSONAS DE ZOO en diapositivas