¡¡FANTASMAS!! - GHOSTS!!
(Historias publicadas: "El Anillo")
NOSTALGIA
La Guerra Civil, ese monstruo que divide países en dos mitades enfrentadas para siempre tras dejar un rastro de muerte y hambre nunca visto, apenas había pasado por España cuando los hechos que voy a relataros se sucedieron. Cruentos fueron los años de miseria anímica y económica que devoraron el futuro de tantas y tantas personas. Todas las provincias fueron vapuleadas sin piedad por tener su propia personalidad y anhelar algo distinto a la unidad que proponían los violentos. Pero algunos pueblos y ciudades sufrieron castigos extremos por su valor estratégico o, simplemente, por el capricho de ver caer un bastión bien defendido. En ocasiones, incluso, para ensayar nuevos métodos de exterminio... Guernika bien lo sabe.
Madrid fue arrasada por el mero hecho de ser la capital del ahora Reino de España, entonces legítima República. La resistencia se hizo eterna y penosa pero sobre todo sorprendente para los medios que disponía la defensa que llegó incluso a proteger obras de arte bajo sacos terreros. Al final, los que no supieron acatar la voluntad del pueblo en legítimas elecciones, entraron triunfantes por la puerta grande para imponer a golpe de bayoneta su ley y sus creencias de barra de bar a horas intempestivas.
Poco tiempo después, gatas y gatos (así eran conocidos los madrileños) procuraban olvidar el horror rehaciendo sus vidas como buenamente podían entre los resquicios de los totalitarios. No podía ser de otra forma; no había otro camino.
María y Joaquina, amigas íntimas porque la infancia no sabe de fronteras económicas e ideológicas, se juntaban todas las tardes para disfrutar juntas de los juegos más simples. María era la hija de una de las camareras personales de la madre de Joaquina, marquesa de nacimiento, viuda de varón consorte. Para los nobles de cuna la Postguerra resultó liviana aunque se vieran obligados a vender sus almas por mantener su estatus.
Los regímenes fascistas siempre han sucumbido impresionados por el fulgor de los títulos nobiliarios por muy contradictorio que pueda resultar contemplar a un libertador rindiendo pleitesía al absolutismo más enquistado. Al fin y al cabo la ideología del que cree saber cómo arreglar los problemas de un país se alimenta con retazos de gloria sacados de aquí y de allá, de leyendas urbanas que quitan y ponen reyes; en definitiva, de cuentos de viejas aderezados con tufo de gloria que imaginan divina porque iluminados se sienten aunque impongan la obscuridad.
Pero un día cualquiera Joaquina, más resuelta que su íntima amiga, propuso a María realizar algo diferente, algo que sus padres, por separado, hacía ya tiempo les habían prohibido tajantemente hacer...
Salu2
Huang-ho
