A unos les da por descubrir tierras lejanas; a otras, vacunas contra alguna temible enfermedad. Algo útil y encomiable. Pero nuestro amado Presidente, ayer, en el Foro de Oslo sobre Crecimiento y Empleo, nos sorprendió con el mayor de los descubrimientos realizados hasta el momento y no fue la cuadratura del círculo precisamente...
El Diccionario de la Real Academia Española asegura que "descubridor" tiene varios significados. Entre otros, los siguientes: "Que descubre o halla algo oculto o no conocido", "Que indaga y averigua".
El exámen que tuvo que intentar superar España ante los inquisidores enviados por el Fondo Monetario Internacional y los barbudos trasnochados (que diría Esperanza Aguirre) al servicio de la Organización Internacional del Trabajo por medio de unas surrealistas respuestas que el máximo dirigente de nuestro país dio por buenas tras ser interrogado de forma salvaje pero justa, resultó un absoluto fracaso. Zapatero suspendió la prueba y lo hizo de forma estrepitosa. Quizás, si hubieran tenido alguna duda los examinadores durante la jornada, después de preguntarle por qué los parados que cursan estudios de formación dejan de engrosar la lista del paro se les esfumaron todas. Y es que salió al paso de la siguiente forma (casi literal):
- "Cuando un parado ingresa en curso para formarse está trabajando... Está trabajando por España... ¡Eso es lo que hemos descubierto!"
No creo que fuera la locura quien le iluminara allá en las gélidas tierras de Oslo. Más bien pudo tratarse del hastío y del agotamiento que una crisis de tamaño calado como el de la que estamos padeciendo puede generar en quien intenta luchar contra ella. Lo que sí tengo claro es que Zapatero no puede más; no tiene fuerzas para lidiar este toro por más tiempo. No obstante habría que recordar a este señor que sacar de las listas de un plumazo a tantas y tantas personas con el pretexto de haberlos puesto a estudiar inútiles cursos que en su mayoría no van a parte alguna, es una estrategia vieja, ya usada por otros presidentes y gobiernos, y sus examinadores ayer dieron a entender ser perros viejos... En definitivas cuentas, que no ha descubierto nada por tratarse de algo ya conocido.
Como siempre, las partidas mal jugadas llevan a lamentarse y autocompadecerse.
Pero todo este festín dialéctico a mí me lleva a plantearle una pregunta más, señor Presidente. Se trata de lo siguiente: mi mujer cobra el subsidio -420€-, una broma de mal gusto más que un sueldo. Ahora (como en varias ocasiones anteriores) ha abandonado las listas del paro por haberse convertido en carne de estudio. Dígame, pues, si es que puede, por qué, si ella está trabajando como usted dice, dígame por qué sigue cobrando la misma prestación. Se supone que el sueldo mínimo de un/a trabajador/a está en torno a los 840€, cifra que continúa siendo una broma pero mejora la anterior... No puede, ¿verdad? Entonces debo inferir que ustedes, los miembros del Gobierno de España, están incumpliendo la legislación que nos han dado por el hecho de pagar la mitad de lo convenido a sus propios/as jornaleros/as.
Salu2 y a seguir bien
Huang-ho

