(Voy a trasladar mi blog a "Word Press" porque "Blogger" me está resultando muy cantarín... Disculpad, otra vez, este nuevo envío.)
No tenemos perdón, ¡no! ¡Pero es que ninguno de nosotros!... ¡Sí, sí: nosotros! Los españolitos de a pie, los que pagamos impuestos para mantener altos cargos y allegados, los que nos desayunamos todos los días con corruptelas varias mientras el cartero nos deja una receta en el buzón para comunicarnos que la administración de turno, la corrupta, procederá al desmedido embargo de tu casa por haber obviado el pago del impuesto perruno que asciende a 40€. ¡Y eso que el jodido chucho se murió un par de años antes, que si no...!
Pero, desde luego, ya les vale a sus vecinos, a los viven junto al que dice ser El Honorable. ¡Hombre! ¡Que a vosotros os pilla mucho más cerca que a mí! Y a pesar de todo no os apidáis del chico por mucho que os insista la autonómica televisión de D. Francisco, por mucho que Camps mendigue por las calles que es una víctima y no el problema ...
Aunque sin traje resulte difícil de reconocer, se trata del mismísimo Camps, que obtiene tan pocos ingresos que no le da ni para vestir como Dios manda. ¡Qué altruista quien da su vida por los demás y no se le reconoce!
¡Me explico! Hoy, el Boletín Oficial de las Cortes Valencianas ha publicado los bienes que declaran poseer todos los diputados de dichas cortes. Y..., ¡qué pena, amigos, qué pena, penita, pena! Resulta increíble pero, Don Francisco Camps, President de la Generalitat, resulta ser de los más pobretones que pululan bajo el techo del parlamento. ¡Con lo majico que es él y lo mal que lo pasa para llegar a fin de mes! Ya no tenemos corazon ni tripas.
A saber lo que ha declarado el buen señor: 900 €urines en una cuenta (que no da "ni pa'pipas")..., un viejo Saab de 1995 (si es que se va a matar con esa carroza, ¡desalmados!)..., un plan de pensiones del que Hacienda se llevará más del 50% (¡menudo broker!)..., la mitad de un pisito de 110.000€ (duermen de perfil en su casa) y..., ¡y poco más que otra birria de cuenta a medias!
Pero, ¿qué nos pasa, españolitos? ¿Es que ya hemos perdido los valores patrios que heredamos del régimen? ¿Es que ya no sabemos solidarizarnos con el calvario del gobernante, la soledad del que dice dar todo por la patria, la nuestra, la que llevamos en el alma, la que chupa nuestra sangre como una sanguijuela hambrienta? ¡Debería darnos verguenza!
¡Cómo podemos tener al President así, hombre! ¡Que no va a poder comprarse ni trajes! Si es que le obligamos a prevaricar en un desesperado intento por ir decentemente vestido al trabajo... A ver si le van a echar por ir en vaqueros y camiseta, como en la imagen de arriba.
Ya sabéis: ¡la culpa es nuestra! Y pensar que estamos casi, casi, casi a punto de meterle en la cárcel... ¡Señor, señor! Yo creo que debiéramos darle más Correa a este pobre ser humano para que pueda llegar a fin de mes con dignidad, con sus trajes nuevos y bien planchados.
El objetivo: seguir disfrutando de su gran legado humanístico, de su verbo político, de su inigualable estilo mediático vertido en un alarde ridículo de aparentar gobernar para el pueblo de los parados -el nuestro-. Y esta heroicidad se cumplirá, aunque se vea obligado a mirar hacia otro lado, a llorar en silencio cuando los billetes suenan como las monedas que caen al suelo y se pierden bajo el sofá. Creo que debiera ser como un acto religioso recuperar a este gran humanista para todos los que se han perdido en la obscuridad, para los que no terminan por encontrar un trabajo por mucho que se empeñen en ello; para ellos será su luz y su Northern Exposure, su Doctor en Alaska.
Séamos, pues, solidarios, ¡por favor! Hay que meterse en el pellejo de los que ordenan el mundo para saber cuánto sufren por nosotros, para saber cómo dar gracias a los dioses mundanos cuando nos quitan el pan en forma de impuestos, esos que generan intereses de demora que derivan en una mayor pobreza entre la polvareda administrativa, la que no se vé pero que envenena las ciudades con mayor rapidez y efectividad que el CO2, con la miseria de sus habitantes...
Moraleja: Cuando los bigotes de tu vecino veas afeitar, pon los tuyos a remojar.
¡¡AHORA VAS Y VOTAS!!
Saluditos
Huang-hi-to
