Para celebrar mi regreso después de durísimas jornadas de fino trabajo artístico y con la firme promesa de continuar con las entradas diarias, vengo a hablar de programación Web, así porque sí. No, no me he vuelto loco, ¡no! Me explico:
La última entrada que pude realizar me dió qué pensar en relación al tiempo que tardaría en lograr escribir una nueva: la de hoy. Entonces decidí recurrir a la programación Web para movilizar este blog e incitar a los posibles lectores que recorieran mi galería de espantos gramaticales e infográficos a través del listado de post's publicados. Y..., ¿qué se me ocurrió? Pues, tan sólo, añadir una serie de líneas de programación en el que obligaba a los spyder de Google recoger la información del sitio para mostrarla como resultado de la búsqueda en todo tipo de "browsers".
El resultado ha sido cerca de quinientas nuevas visitas en este tiempo sin haber tenido necesidad de haber escrito ni un sólo párrafo. ¡Brutal!
El truco está en escribir contenedores "meta" para describir el contenido del blog, siempre entre "head" y "body". Pero, sobre todo, añadir una línea en la que el contenedor meta haga que Google reconozca el sitio (consultar herramientas de Google para programadores).
(Nota: "meta" es algo así como la etiqueta que se pone a una lata para saber qué alimento contiene.)
Salu2
Juanjo