Ando aquí, todavía, intentando sacarle jugo a un portátil, artilugio que muy bien podría definir como un P.C. a pilas diseñado para las manos de mi hija de tres años. Sirven para lo que sirven y no es precisamente para ser muy creativo que digamos.
Por este motivo he decidido posponer el tema fantasmagórico ya que me gustaría acompañarlo de imágenes imposibles de generar con el procesador-bebé de un notebook.
Disculpen ustedes. Que todo llega en esta vida..., incluso las marranadas gore que pienso relatar salpicando todo lo que pueda al personal con sangre informática.
Salu2
HUANG-HO