Tras un par de incursiones nocturnas seguidas en este blog para dejar constancia de mi fragil humanidad, vuelvo a la carga contra mis queridos y variopintos políticos a petición popular. ¡Tranquilos, tranquilas, que ya he regresado por mis fueros!
Hoy van a sufrir la ira de los justos dos asiduos a estos pagos en forma de posts, entradas escritas que cambian el mundo cada vez que presiono el botón: "Publicar Entrada"... O, al menos, eso es lo que yo quisiera.
¡Al grano! Os presento a dos de mis dirigentes preferidos por lo extremadamente locuaces que suelen mostrarse, lo que da pie a que puedan meter la pata con cierta frecuencia. Estos son:
Hugo Chávez, filósofo metido a economista.
Fidel Castro, poco después de tomar el Cuartel de la Moncada
Tengo el honor de recibirles de nuevo en esta, mi casita de papel electrónico, con motivo de las apreciaciones que el Juez español Eloy Velasco ha hecho en torno al supuesto cobijo que Hugo Chávez ha proporcionado a los terroristas de E.T.A. y a los de las F.A.R.C. Por supuesto que Mr. Hugo ha negado todo y ha echado la culpa de esta situación a los EEUU, ¡cómo no! Dice, además, estar dispuesto a colaborar, tal y como ratifican Moratinos y Trinidad Jiménez.
Y os preguntaréis que tiene que ver Castro en todo esto. ¡Pues es fácil! Chávez ha añadido un toque final a sus manidos comentarios usando una legendaria frase de su amigo cubano sin venir a cuento: -¡Condenadme!: la historia me absolverá!
¡Pues mire usted, Señor golpista! Los humanos no van a condenarle porque de ello ya está encargando la crisis mundial que en su país se está cebando con alevosía en las pobres gentes del pueblo porque el responsable de la economía venezolana es una persona que se siente tocada por la mano de Dios. A este respecto, quiero que sepa, Sr. Presidente, que el verbo fácil no proviene del cielo sino del mismísimo infierno y usted es un orador muy hábil.
Pero además, no crea que la historia terminará por absolverle, ¡que va, que va! Que los hombres hacemos nuestra propia historia y los que nos echan a patadas del poder la escriben luego según sus propios intereses. Probablemente termine por quedar un par de reseñas aquí y allá en la Wikipedia sobre el tiempo en que Venezuela, un hermoso país, había sucumbido a la Revolución Bolivariana por la escasez de recursos amparados en la luz incierta de constantes apagones.
Salu2
Huang-ho

