ESCRIBO, LUEGO TENGO DEDITOS Y, AL MENOS, UNA NEURONA

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sábado, 14 de noviembre de 2009

"NUNCA DESAPROVECHEN UNA BUENA CRISIS"

La Crisis, en España, se alimenta principalmente de edificios...

Dijo Hillary Clinton hace unos días ante el pleno del Parlamento Europeo, acompañda por las risas de más de uno de los presentes, incluyendo la de sus señorías: "Nunca desaprovechen una buena crisis"

La crisis corre sin control por las calles de España

y nadie parece saber cómo pararla.

La cuestión es qué tipo de adaptación empresarial y laboral se puede realizar en un país que, como el nuestro, todo ha girado en torno al ladrillazo de los últimos tiempos. Construir el doble de viviendas de las necesitadas y conceder créditos hipotecarios dudosos para su adquisición no sirvió más que para endeudarnos tremendamente y obviar cualquier posibilidad de reorientar la industria de este país nuestro.

Me explico: yo puedo estudiar para Técnico de Paneles Solares y continuar en el paro; las pocas empresas de este sector que funcionan en España están cerrando gracias a que los bancos han plegado sus alas y no sueltan ni un céntimo. Es decir: me queda, de nuevo, emigrar a países que sí estén preparados para asumir los nuevos retos tecnológicos, los nuevos modos de vida. Me queda, pues, en caso de tener suerte, trasladarme a un mundo diferente al que conozco y olvidarme de familia y amigos. Si me quedo, la miseria se apoderará de mí, de los míos.

Es más: si aquí tratas de montar una empresa, como yo he hecho (y que ya he tenido que cerrar después de dos años y medio), tienes que soportar una carga impositiva anormal, unos pagos a la Seguridad Social excesivos, una cuota de autónomos rayana a la locura, nóminas dignas pero caras, unos alquileres de locales de otro mundo, luz y agua como si fueran de oro y, también, unos porcentajes altísimos a los proveedores y una competencia extrema de empresas extranjeras. Luego alguno pretenderá que, además, consiga pagar la hipoteca, los gastos habituales de mi vivienda, la alimentación, la ropa, el mantenimiento del coche y el pago de sus letras, los numerosos gastos imprevistos, etc., etc., etc.

En fin: país de borrachos.

Salu2

Huang-ho



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