Hoy he podido contemplar en los medios a nuestra majestuosa Reina conduciendo el último prototipo eléctrico de la Peugeot como si llevara entre las manos no un volante, sino los mandos de la nave verde que salvará la Tierra... ¡Nada más lejos de la realidad!
Imaginad una tierra yerma e inhóspita, donde nada crece ni mucho menos nace en bastantes kilómetros a la redonda, donde el tiempo se ha parado merced a los ataques de la lluvia ácida y de los vertidos industriales derivados de la fabricación del Níquel, combustible de las baterías del Toyota Prius, considerado por muchos el automóvil verde por excelencia. Este paraje del averno está situado en Ontario (Canadá) y ha sido alquilado por la N.A.S.A. como zona muerta al objeto de poner a punto sus artilugios espaciales antes de probarlos en el escenario real fuera de este mundo. El negocio para Toyota, por tanto, es redondo.
Pero seguid imaginando: ese níquel tiene que viajar hasta China para transformarlo en espuma de níquel que luego se enviará a Japón para montar las baterías y, posteriormente, el conjunto viajará de nuevo a Estados Unidos para adaptarlas a los Prius. El coste de producción y la contaminación provocada con tanta ida y venida ya hacen de este vehículo un candidato a la guillotina.
Pero es que, además, los consumos del "amigo verde" superan con creces a los de Hummer y Ferrari, sobre todo si consideramos que un carísimo Prius no vivirá más allá de los 160.000 km y el segundo, logrará llegar casi a los 500.000 km. Es decir; se necesitarían tres Toyota para emular la vida útil de un Hummer. Además, se trata de un coche lento, de precario equipamiento y estética "feíta" a pesar de los muchos €uros que deberemos desembolsar en su adquisición.
Si al final va a tener razón este hombre...
Después, como ya podeis intuir, viene el tema de qué hacemos con las baterías. Aunque las de níquel se puedan reciclar con cierto grado de aceptación dado que el material reciclable de las mismas es de fácil comercialización, el problema real llega cuando hablamos de las baterías de Ion-Litio.
Desgraciadamente estas últimas son las que se están usando en los coches puramente eléctricos, como el conducido por la Reina. Todavía no hemos encontrado un proceso estandar en el reciclado de las mismas aunque Obama ya ha dado instrucciones a Texaco con talonario de regalo para que investigue sobre el tema. Es un gran alivio, sobre todo pensando en la inmensa cantidad de baterías de este tipo que estamos fabricando a diario sin saber muy bien qué hacer con ellas.
Y para finalizar decidos que la descontaminación rápida del planeta provocará un incremento substancial en el aumento del calentamiento global. Numerosos estudios aconsejan prudencia en los cambios ya que la Tierra se ha acostumbrado a una situación provocada por la contaminación de los últimos siglos y un cambio brusco en las condiciones ambientales sería fatal.
¡Ahora vas y te compras un Hummer! (Y date prisa porque Obama ha eliminado la marca de un plumazo. Ya sólo quedan restos de fábrica.)
Salu2 ecológicos
Huang-ho
