Fue con este pie de foto: "Como ya sabeis, cuatro de los cincos delitos del Mafioso de Castellón han sido declarados prescritos por la audiencia del lugar. Cuando reconvierta esta portada en entrada habitual os contaré cómo se hacen estos "trabajitos finos". Lo que me apena es que González Pons, indescriptible portavoz del PP, se alegre por ello y lo transmita como una victoria de la presunción de inocencia, por otra parte práctica habitual en su partido, especialmente en la zona del Levante español."
Durante muchos años, siete jueces, dos fiscales y numerosos inspectores de la hacienda pública han pasado de puntillas por este caso. Los primeros, por ejemplo, renunciaban a su puesto nada más tomar posesión de él y pedían el traslado inmediato a cualquier otro. Hubo un momento en que ningún juez estaba dispuesto a hacerse cargo de uno de los casos de corrupción política mayores de la historia reciente de España. Era el miedo, las amenazas constantes y mafiosas que les obligaba a salir corriendo.
Pero, hete aquí, que a Fabra se le ocurre pagar la carrera judicial al hijo de un conocido dirigente del Partido Popular de la zona para que, al finalizarla, concurriera al puesto tantos años vacante. Y ahí está ese señor ahora: en Castellón. Y ahí está Carlos Fabra ahora: en la calle, con nuestros millones de €uros.
Por otro lado, mientras el PP gobernó este país la cobertura impositiva que proporcionó al Sr. Fabra, a quien sus declaraciones le salían a devolver, fue determinante.
En fin: espero que el caso aún pendiente por juzgar acabe por dar con sus huesos en la cárcel y con nuestros dineros alejados de sus bolsillos. A lo mejor así Pons y el mismísimo Fabra se enteran que no ha existido absolución alguna para el mafioso y evitan, además, reírse de los funcionarios públicos mediante comentarios jocosos sobre su lentitud a la hora de poner orden en sus propias cuentas.
¡Al loro! Que dentro de dos días los volvemos a tener a todos estos en el gobierno.
Salu2
Huang-ho
