SUPER ESPERANZA AGUIRRE,
LA CÓLERA DE DIOS.
Hizo bien en retirarse a tiempo, pero que muy bien. Aunque, como todos sabemos, se trata de una situación temporal, sólo hasta que el río de la corrupción deje de sonar a su vera y salpicarle constantemente, justo en ese entorno donde todos sus cargos de máxima confianza -los que elegía a dedo- han acabado imputados por uno u otro asuntillo.
Que si Lamela, que si Viejo, que si sus queridos alcaldes corruptos, que si... ¡En fin! Raro es el día que no nos desayunamos con un nuevo caso de corrupción que salpique dicho ámbito político: el del Partido Popular de Madrid que ella preside. El último churro de la mañana, el de Francisco Granados y su millonaria cuenta en Suiza que, cómo no, la otorga a su buen hacer en inversiones financieras aunque la abriera después de su paso por la banca, nada más ser elegido Alcalde y comenzara su relación amorosa con las constructoras. Pero son sólo casualidades, por supuesto.
Luego están lo de las fabulosas puestas en escena de sus actos públicos pagados por la trama Gürtel sin que, presuntamente, ella lo supiera o no quisiera darse por enterada; lo de la estación del AVE de Guadalajara, que se construyó a muchos kilómetros de Guadalajara, hecho que consiguiera beneficiar, también de forma casual, a los propietarios del terreno, su marido y familia; la promoción de nueve mil pisos en torno a la zona de la estación; lo de la incineradora de Valdemingómez; el obscuro intento de privatización de la Sanidad Pública madrileña; su forma de llevar a la ruina a Telemadrid y otras cadenas televisivas que crease a su mayor gloria; y un larguísimo ecétera, amén de sus constantes declaraciones y acciones intimidatorias dedicadas a todo aquel o aquella que no casase con su comportamiento, independientemente que pertenecieran o no a su propio partido... (Que se lo digan, sino, a Gallardón, ¿verdad?)
Si no fuera porque ella misma asegurase haber destapado la Gürtel en un pleno de la Asamblea de Madrid, única y exclusivamente por eso, podría pensar uno que ese entramado corrupto tenía una autoría muy distinta de la que se le atribuye a "El Bigotes" y al mismísimo Correa, individuos que sólo parecían interpretar el papel de "corre-ve-y-díles" para otros y para otras más poderosos.
Ya veremos en qué acaba todo ésto pero, sinceramente, le auguro un futuro muy complicado...
Salu2
Mr. Huang-ho
Y recuerda: SOMOS LO QUE VOTAMOS




