Que la mala hierba nunca muere parece ser un refrán acuñado en honor a Fidel Castro (y al resto de los dictadores) que ayer, después de haber amagado con su vuelta a la vida pública en varias ocasiones, volvió a vestir de verde-comandante, de verde-mala-hierba, en un acto oficial.
Así se ve él todavía hoy en día...
..., pero en realidad así es el actual Castro, así es como le vemos:
un mono mediático que ha perdido su batalla personal contra el tiempo.
Algunos no saben cuándo parar. El problema es que mientras se lo piensan -aunque nunca terminan por plantearse en serio dejar el poder-, muchos/as caen por el camino.
Dictadores del mundo, ¡uníos! Entre todos haréis una gran letrina: la más olorosa de la historia.
Salu2
Huang-ho

