Cosas que me ponen de los nervios y me revientan las tripas.
* Consejo Asesor del Observatorio Regional de la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid. Pomposo nombre bajo el cual se ocultaba un onargismo inocuo a nivel práctico -no hay memoria de actividades de su Consejo Asesor- pero de gran lucro electoral -siempre lo integran personajes mesiánicos y mediáticos-. Ahora se disuelve con la excusa de disolver también a un tal Neira, héroe y muy villano pero, sobre todo, incómodo, difícil de llevar y conducir. Esperanza Aguirre a lo suyo, como siempre. Mientras tanto, la comunidad autónoma más afectada por los matarifes de mujeres continuará su siniestra aventura sin cobertura alguna. La Presidenta de la Comunidad de Madrid lo llama "Economía de Guerra". Sin palabras.
* El pucherazo madrileño. Y no, no voy a hablar de nuestro magnífico y contundente Cocido Madrileño si no del extraño guiso recetado por Zapatero y cocinado por Trinidad Jiménez para lograr que los votos extras de una agrupación "corruptilla" como fue la de la Leganés, ya disuelta por Tomás Gómez como líder del Partido Socialista Madrileño, tengan valor a la hora de evitar que éste último pueda luchar por ganar la Presidencia de la Comunidad Autónoma de Madrid a la todopoderosa Esperanza Aguirre. A mí, de pequeño me enseñaron en el "cole" que esas cosas no están nada pero que nada bien. Más bien han cocinado un chapapote.
* British Petroleum gasta más millones en lavar su imagen que en limpiar los desperfectos ocasionados por sus vertidos. En unos meses, ya nos habremos olvidado del caso. ¿Que no? Pues ya sólo somos unos pequeños y tontos seres humanos los que continuamos hablando del Prestige...
Cyborg Esperanza Aguirre, la Indestructible.
* Del prestigio de la Banca hablamos. ¿Pero es que puede tener honor un mentiroso compulsivo que incluso agonizante niega la mayor? Espero que el Comisario de la Competencia de la Unión Europea cumpla su promesa de no soltar más dinero del contribuyente para fortalecer la mafia monetaria y exigir a los bancos unos impuestos que aseguren su futura viabilidad en épocas de crisis, es decir: que pagen los platos rotos por ellos mismos.
Salu2
Huang-ho

