¡A ver! Que no llevo dos o trescientas copas de más, de verdad.
"Quesque" mi hija, la que va a cumplir tres añitos el día de Reyes, felicita así las Navidades al primero que pasa, es decir: yo mismo, por ejemplo. Y se me ha ocurrido imitarla para quedar bien...
¡Bueno! A ella le queda muy bien pero a mí...
Que hay días que uno los tiene muy tontos y como no sabe de qué hablar pues se lía con las circunvalaciones mismas de su propio cerebro de pastor-de-piojos-venido-a-menos. ¡Que los crío muy hermosos, de verdad! Todos rosaditos y regordetes, jugando felices entre mis neuronas...
¡Los piojos, claro!
Por eso propongo, desde aquí, enviar miles de misivas a la O.N.U. pidiendo la creación del Día Internacional del Piojo en esta web
y, de paso, enterarnos qué es lo que pasa por el mundo. ¡Merece la pena! Que hay mucha gente por este mundo de zoo que las pasa canutas.
Salu2
Huang-ho