Después del patinazo tardo-machista de mi anterior entrada (y no pienso borrarla porque también mis errores han de quedar en la memoria de las gentes, como el cantar de Antonio Machado aunque sea a golpes), me veo en la obligación de saludar a nuestros últimos amigos y amigas del blog porque no he podido hacerlo mediante un mensaje personal.
No sé qué diantres le pasa a la programación de Blogger que falla como una escopeta de feria desviada más que intencionadamente.
Salu2
Huang-ho
(Nota: dentro de un rato prometo enviar un Post de los de verdad, por Jesusito de mi vida y de mi corazón, que rezábamos de pequeños. ¡Aaahhhhh! ¿Por qué no regresar a la infancia y olvidar así mis problemas? Quizás porque no hubiera conocido a mi hija Hada. Es que he hecho algo bueno en mi vida aunque parezca mentira.)