Prometí no dejar títere con cabeza cuando comenzé esta trilogía (aun resta por publicar las conclusiones) dedicándosela en primer lugar, con todo el cariño del mundo -como me caracteriza-, a D. Mariano Rajoy, más que probable próximo Presidente de la gloriosa nación españolita. Y esi es lo que voy a tratar de cumplir en este post, sin acritud pero a saco-paco.
Y hoy, como deja meridiano el título, ha llegado el turno para D. Alfredo Pérez Rubalcaba... ¿O debiera escribir Excmo. Sr. D.? (El caso es que ha tenido tantos cargos en los gobiernos de González y, posteriormente, Zapatero que ya uno podría confundirlos con los del mismísimo Rey de España-sin-Cataluña-Baleares-País Vasco-15M-etc. También hay que decir que con haber sido un ratito de nada diputado ya consigues el título de excelentísimo de por vida. El de ilustrísimo queda para directores generales y otra gente de baja alcurnia... Una aclaración para el/la amable lector/a.)
Pasemos sin más preámbulos, pues, a conocer nuestro convidado de piedra en el día de hoy que, por supuesto, en absoluto se ha prestado amablemente a este escarnio público, entre otras cosas porque no le hemos preguntado si quería colaborar sabedores de la respuesta.
La edad no cambia nuestra imagen externa. Son los vaivenes del pensamiento los que se reflejan en nuestros gestos más desesperados: nuestra propia angustia vital en cada arruga acumulada. Todo depende de cómo hallas vivido.
En absoluto se trata de un viejo en el mal sentido de la palabra, tal y como proponen una y otra vez los "jovencitos" portavoces del Partido Populista. (Aunque ahora seas muy joven, querido/a lector/a, ya verás qué pronto se esfuma la vida y sentirás que los sesenta no es una edad para decaer, ni mucho menos... Al menos, eso espero que se cumpla en mí cuando llegue mi turno.)
Pero si es cierto que aquel muchachito que comenzó su andadura política en 1974, cuando se afiliara al P.S.O.E. como parte activa de la Federación Socialista Madrileña, ha perdido las ganas de cambiar el mundo y el encanto que produce una ensoñación similar. Y lo perdió porque ha chupado mucho de la poltrona, perdiendo el magnífico sentimiento que alberga quien anhela conseguir el poder para buenos fines.
Sé que este hombre cae bien entre la plebe, el populacho o como deseemos ya autodenominarnos después de haber pasado a la fase de esclavitud impuesta por los mercados (ya sabeis: toda la calaña de especuladores legales, que todos están amparados por la ley de su justicia). Sé, pues, que provoca más confianza entre nosotros que el líder de la oposición, el mismo que ahora nada y guarda la ropa como buen futuro premier español, no vaya a ser que si habla se tuerzan las cosas como en pasadas ocasiones.
Pero, de verdad: no nos engañemos ni un poquito. Rubalcaba ya ha pasado por la vicaría con nosotros y Rubalcaba ha demostrado no tener respeto por nuestro amor, ni mucho menos por nuestra integridad sexual. Violar no es sexo imaginativo ni creativo: es violar. Y sin sexo consentido no podemos fabricar hijos en condiciones. Bueno, sí: con inseminaciones artificiales. Sin más placer que la grasienta revista porno que te facilitan en la clínica para echarte una mano con el "meneíllo". ¡Qué coñazo! Y a eso es a lo que parece estar acostumbrado... ¡Bueno!: él y todos los políticos del mundo, en general y en privado.
Ahora nos dice que sabe cómo poder resolver los problemas económicos de nuestro país después de tantos años jodiendo la economía de este país como parte integrante de un gobierno impotente -ya veis que de sexo va el tema-. ¡Qué va a decir si quiere ganar las elecciones! Pero clama al cielo. Estoy de acuerdo con la de Cospedal, por una vez y sin que sentemos precedente, en que dichas afirmaciones son casi delictivas. Pues debieran serlo, ¡claro que sí! El problema es que son las mismas declaraciones que haceis vosotros desde la oposición una y otra vez mientras la gente se arruina de forma escandalosa. ¿Qué pasa ahora? ¿Que si no os votamos no os dignais a echarnos una mano aunque sea al cuello?

El caso es que hablando hace un mes con un amigo que vota a esta vieja rama de la política patria me recordó el episodio que protagonizó esta señora en la televisión estatal manifestándose contra Rubalcaba por el motivo expuesto. También le recordé yo las tonterías similares que prodigan en este sentido aquellos a quienes vota y me dió una contestación que explica muchas, muchísimas cosas: -"Es que ellos -refiriéndose al P.P.- están en lo suyo". Es decir: los del P.P., por el hecho de estar en la oposición, sí que pueden hacer afirmaciones peregrinas sin que tengan, por ello, que pagar un alto precio político como sería lo lógico.
Y de repente comprendí todo. Comprendí porque a pesar de la tremenda corrupción que salpica a este poco democrático partido y de haber montado una escandalosa burbuja inmobiliaria, de haber apoyado con viveza una guerra muy sucia en Irak y de..., y de tantas otras cosas más, se les va a votar en masa. No es sólo el hecho de habernos encontrado con un gobierno débil en plena crisis internacional sino, también y sobre todo, que se les perdona todo. No hay autocrítica entre las gentes que votan a la derecha española. Nos unimos como una piña ante el ataque de los rojeras, ¿verdad?. Pues mal hecho, hombre, que así no salimos adelante. Hay que ser críticos para lograr avanzar.
En fin: espero que este ejercicio democrático que trato de realizar desde la progresía y sin mayor problema que el hecho de expresar mi opinión que a tantos puede escandalizar tenga alguna vez cierto reflejo, aunque sea pálido, entre los que un día pretendieron dogmatizarme. A ver: yo no voy a votar a ninguno de los partidos políticos de hoy en día porque todos sus integrantes se han quedado acomodados por el camino, ese sendero que lleva hasta las personas. Ningún político quiere ya cambiar el status quo y aún menos los que acaban de llegar a la vida política convencidos de poder conseguir, como poco, lo que sus mentores: una vida cómoda a nivel económico.
Pero, ¡en fin!: lamentándolo mucho, y si aún no me han metido en la cárcel o dado una paliza, seguiré otro día con las conclusiones porque este post se va alargando mucho ya. Y desde luego que en ellas incluiré a los partidos políticos que aún me restan. Vé preparándote, I.U., que los palos más amargos quizás os caigan a vosotros.
Salu2 relajantes
Huang-ho