¡Hola de nuevo!
De vuelta por aquí, intentando recuperar el tiempo perdido. O lo que es igual: no me ha sido posible realizar tantas entradas como acostumbraba dado que he "estado de trabajo hasta las cejas".
Pero no he podido evitar tomar parte en este conflicto que hoy, los millonarios controladores aéreos españoles, han provocado con el único fin de seguir acumulando los muchos privilegios extremadamente bien pagados a que nos tenían acostumbrados.
Para los que no podeis sufrir las tonterías que surgen a diario de algunas calenturientas mentes de esta España nuestra porque, afortunados/as vosotros/as, vuestra residencia se ubica más allá de nuestras fronteras, sólo decidos que los "pobres" trabajadores que controlan el tráfico aéreo ingresan algunos cientos de miles de €uros al año en concepto de..., ¿nómina, sueldo?, pudiendo llegar, en algunos casos, al milloncejo. Pero nunca están conformes y montan algarabías constantes reivindicativas aunque nunca tan desmedidas e injustificables como la de hoy.
El caso es que al unísono, casi todos/as ellos/as, se han puesto malitos a las cinco de la tarde, hora torera por antonomasia. Y lógicamente no han podido asistir a su lugar de trabajo lo que ha tenido como consecuencia irremediable el cierre del espacio aéreo español. ¡Casi nada!
Argumentan que son un colectivo muy explotado a todos los niveles y que el último decreto del gobierno en el que se les pone orden tras la última trifulca de su insolidario colectivo les ha motivado tanto como para llegar a la "algarada social" que así es como lo han definido alguno de los representantes de esta secta.
A ver, "seorítus y seorítas": nada de social tiene esta revuelta de ricachones en plena crisis salvaje y que dará, seguro, con muchos huesos en las colas del paro, por no hablar de lo que llegará a afectar a mayor nivel a tantas y tantas economías, como la canaria y la balear que prácticamente viven del turismo; por no decir que el turismo es el único motor de la recuperación española, si es que alguna vez pudiera materializarse semejante milagro, si es que la crisis pudiera tener fin que va ser que no.
Sinceramente: creo que desde vuestra burbuja os habeis creído más fuertes de lo que realmente sois. Ha sido un error de cálculo porque, mirad, subnormalitos míos: estais hechos de carne y huesos, como los demás mortales. Y esta vez vais a hacer bueno hasta al infame Ministro de Fomento, el que ahora os azuza como es su deber en forma de militarización fulminante, siempre y cuando Rajoy, representante de la oposición política, lo permita que parece también querer rentabilizar políticamente esta situación, ser parte activa de la infamia en sí misma.
Rompo una lanza en favor de los pobres trabajadores de a pie que no han podido disfrutar de cinco días de vacaciones porque los privilegiados controladores han decidido que los daños colaterales son asumibles..., ¡por ellos mismos!
Salu2
Huang-ho
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