¡Cuántas veces he podido advertir que esto iba a suceder! Ya ni recuerdo. Pero era algo inevitable, algo que ya se extiende por todo el mundo: reclamar los derechos del indivíduo ante las imposiciones y la corrupción de nuestros dirigentes. Y está aquí para quedarse...
Así rezaba el pie de foto que ha estado presidiendo la primera plana de este blog durante semanas. Y la imagen fue esta:
Como ellos aseguran, "Democracia Real, ¡YA!" es, tan sólo, una parte de este gigantesco movimiento que se extiende por el mundo, desde España con mucha más fuerza, lento pero inasequible al cansancio.
Sus orígenes están erradicados en el éxito que tuvo en Francia el libro-panfleto de Stéphane Hessel titulado "Indignaos". Y extraigo de su Web la siguiente reseña sobre el autor para meternos en materia:
Stéphane Hessel nació en 1917 en Berlín (Alemania), cuando tenía siete años su familia se estableció en París. Con nacionalidad francesa desde 1937 fue uno de los primeros seguidores de De Gaulle.
Activo luchador de la resistencia francesa, fue capturado y torturado por la Gestapo en 1944, después deportado a Buchenwald en donde dos días antes de ser ejecutado puedo escapar al destino cambiado su identidad por la de otra persona fallecida. Escapó, fue capturado, volvió a escapar... Ha tenido una vida de película y una frase como lema:"Sólo es hombre quien se compromete". Ingresó en Naciones Unidas siendo uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
“Fue un milagro. Creíamos que no habría más guerras. Se conocían los crímenes de los campos; la vida retomaba sus derechos. Poco después, Corea, las guerras de descolonización, el telón de acero, devolvían beligerancia”.
Stéphane Hessel ha trasladado al papel esa sensación generalizada de indignación que está presente en el ambiente. No da palmadas en la espalda, no se conforma con un "es lo que hay" y anima a involucrarse. Su libro es un ejemplo de coherencia y dignidad a la vida de su lectores, anima a pensar, sin caer en paranoicas conspiraciones pero con desconfianza hacia los poderosos.
Stéphane Hessel, se declara partidario de la insurrección pacífica. En especial contra los medios de comunicación dominantes en manos del capital o del poder, y que sólo empujan a los ciudadanos hacia el consumo, el desprecio a la humildad y la cultura, el olvido generalizado y una competición despiadada de unos contra otros.
Stéphane Hessel en 2010 (imagen de Wikipedia)
El libro, en concreto, es descrito también en su Web de la siguiente forma:
El autor con 93 años se ha convertido en la conciencia social de Francia mediante un libro con 30 páginas únicamente.
Indignaos se ha convertido en un top ventas, todo un best seller escrito por un ex combatiente de la resistencia francesa y diplomático: Stéphane Hessel. El autor es un ciudadano, judío, nacido en Alemania y nacionalizado como ciudadano francés posteriormente, una persona que ha vivido incluso el horror de un campo de concentración y que publica este alegato de movilización destinado a la juventud, instándoles a abandonar la indiferencia en estos tiempos adversos.
En situaciones como la presente, no debe existir espacio para la resignación o la apatía' afirma. Hessel recuerda los tiempos en que formó parte de la Resistencia, en que la indignación frente a los nazis fue la causa que impulsó hacia la victoria y el motor de la reconstrucción posterior siguiendo la inspiración proporcionada por el Consejo de la Resistencia.
Ahora: Hessel, indignado por la absoluta decadencia actual, se pregunta cómo es posible que con las circunstancias del pasado, tras la Segunda Guerra Mundial, se pudiera crear una sociedad relativamente justa a pesar de la precariedad, y hoy, con la abundancia actual, tengamos que tolerar cambios que reducen y tiran por tierra el bienestar obtenido en tiempos mucho más adversos.
Hessel diagnostica también la situación actual: La situación actual es causa de la dictadura de los mercados, la ausencia de regulación de los sistemas de financiación ha convertido al mundo en un lugar muy injusto, con el consentimiento de los políticos u la omisión de cumplir su obligación convirtiéndose en unas marionetas a voluntad de los mercados en vez de luchar por conseguir una sociedad basada en valores.
Imagen de la portada de "Indignez-vous!"
La cuestión es que las principales plazas de España y ya de muchos lugares del mundo se han hecho eco de estas páginas por medio sobre todo de jóvenes a los que se ha calificado como "la generación perdida" simplemente porque los capullos que han generado esta crisis brutal e inhumana han decidido que se puede prescindir de ellos. De hecho, el violador empedernido que situaba al frente del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Khan, del que encima se dice fue un gran gestor -lo sería entre las sábanas de otra que no era su mujer-, fue el que acuñó esta hedionda frase para nuestros jóvenes, quizás con la intención de convencerles para que dejaran que sus vidas se fueran poco a poco diluyendo en el retrete del capitalismo salvaje de nuestros días.
Pero también se unieron a ellos personas que ya habían rebasado los cuarenta y que difícilmente podrán volver a conseguir trabajo a pesar de poseer gran experiencia en sus diferentes campos laborales. Y es que en este país de mierda los empresarios, tontos ellos, no suelen echar mano de la gran inversión que supone este colectivo de trabajadores/as que pueden resolver problemas de forma rápida y eficaz.
Y entre los que no tienen esperanza de poder conseguir casa propia jamás y los que van a perder la suya y a sus hijos (porque la deuda que le va a reclamar el banco una vez subastada su vivienda, va a ser insalvable y las asistencias sociales dirán que son incapaces de mantener a sus vástagos), entre estos dos colectivos duramente golpeados se sitúan también los que trabajan bajo un régimen de esclavitud como es el que se estila hoy en día: sólo se fija un sueldo indigno y un horario de entrada. A partir de ahí, lo que el empresario o la empresaria de turno guste mandar.
Si a ello añadimos a los torpes políticos y a los corruptos, los que dan una vuelta más de tuerca a las medidas económicas y los que las critican y no hacen nada por arreglar el tema mientras que meten mano en el cajón, que todos han querido echar mano de este movimiento por mor de las elecciones municipales y autonómicas que se acaban de celebrar; si sumamos, también, a los banqueros que, como el multimillonario Francisco González, presidente del BBVA, quieren que se endurezcan aún más las medias arguementando la necesidad de que vengan nuevos políticos -de derechas, ¡claro!- que se atrevan a hacerlo (mejor sería que vinieran los que se atrevieran a meter mano a los banqueros como causa fundamental de la crisis); pero también metemos en el mismo saco a la patronal, con su Presidente al frente, Juan Rosell (sucesor del corruptísimo Gerardo Díaz Ferrán), que dice que todavía hay que bajar más los sueldos de miseria a los trabajadores y no a los millonarios ejecutivos y directivos de las empresas, y que habrá de ajustarse más las limosnas del paro a la i-realidad social... Si unimos todos estos despropósitos y los tamizamos con los comentarios de los periodistas del sistema (ABC, La Razón, El Mundo, Itereconomía, Libertad Digital, Telemadrid, Veo7, etc., que son legión), y si también dejamos que los especuladores nos estrangulen cada día más con los intereses mientras que Trichet nos sube los tipos de las hipotecas, lo que conseguiremos es que cada día crezca más y más el movimiento, de forma justa y proporcionada a la fuerza de acción, hasta llegar a convertirse en una auténtica Revolución Social como reacción a los reaccionarios.
Y ya hablaremos de las especuladoras agencias de calificación como Moody's, grandes responsables de esta crisis, esas mismas que se atreven a llamar a nuestras puertas para preguntar qué pasa con nuestras cuentas para calificarnos como basura a las primeras de cambio.
Este señor con aspecto de ricachón de novela de Mark Twain, se llama Francisco González y es el Presidente del BBVA, la segunda entidad financiera de España. Tiene el raro honor de pertenecer a Personas de Zoo porque ha hecho méritos más que suficientes para protagonizarlo.
Desgraciadamente, estas situaciones son caldo de cultivo también para los violentos. Pero la culpa no es del 15-M, por mucho que Telemadrid, la cadena privada de Esperanza Aguirre para su mayor gloria, se empeñe, con execrables pero ya habituales hechos como la manipulación de imágenes. Ayer emitió en sus des-informativos un vídeo en el que aparecían los miles de manifestantes griegos que protagonizaron la penúltima huelga salvaje en su país -ya sabeis cómo andan por aquellos pagos por la crisis- argumentando que correspondía a los sucesos acaecidos ante el Parlament de Catalunya con motivo de la aprobación de los presupuestos. Luego, cuando fue denunciada esta desproporcionada mentira, dijeron que ya lo dirán en un futuro programa pero que, para el caso, es lo mismo: que no desmerecían unas imágenes de las otras.
El caso es que unos días antes, el Conseller de Interior del Govern se había despachado a gusto y violentamente con los pacíficos manifestantes de la PlaÇa de Catalunya, dejando la imagen de este país por los suelos más franquistas conocidos.
¡Miren, señores y señoras de las poltronas, de las múltiples poltronas! Para que esto funcione de una vez lo primero que debemos lograr es eliminar las poltronas sobre las que asientan sus gordas y grasientas posaderas. Si no conseguimos dar ese paso, convertiremos a los trabajodores/as en esclavos/as, lo que dará como consecuencia la Revolución Social con mayúsculas que ando pregonizando desde hace ya tiempo.
Al tiempo, al tiempo...
Salu2
Huang-ho



1 comentarios:
Hola Juan José Todo mi apoyo al movimiento del 15 -M y mis felicitaciones por tu post de apoyo al movimiento.
Estamos en democraciaaaaa.
Besos de luz y de color y mil gracias por tu huella amiga.
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